Biografía
Antauro Igor Humala Tasso nació el 29 de junio de 1963 en la ciudad de Lima, hijo de don Isaac Humala y doña Elena Tasso, ambos abogados. Es el cuarto de siete hermanos. Mediante vía paterna, es descendiente de un linaje nativo que llega hasta los curacas de Pumatampu (Páucar del Sara Sara, Ayacucho). Por lo tanto, pertenece a la primera generación familiar de hijos de migrantes serranos del éxodo andino hacia las urbes costeñas en búsqueda de una mejor condición de vida. Realizó sus estudios escolares en el Colegio Franco-Peruano (Lima) y en el Colegio Nacional de Ciencias y Artes (Qosqo). Asimismo, dentro del hogar paterno existía la sana costumbre de la lectura individual y grupal, mediante una bibliografía especialmente seleccionada.
Ingresó a la Universidad Nacional Agraria La Molina en la carrera de Ingeniería Agrónoma, pero luego decidió seguir la carrera de las armas, inscribiéndose en la Escuela Militar de Chorrillos, egresando como subteniente de infantería en 1985. Pertenece a las promociones de oficiales que, involucrados en la plenitud de la guerra contrasubversiva, combaten como jefes de patrulla y que además de obtener su respectiva herida de bala, se ven obligados a meditar sobre el significado sociocultural de aquel conflicto. Es representativo de un segmento de la oficialidad que, rechazando el adoctrinamiento de Frente Interno emanado del Comando Sur del US Army, adopta un planteamiento “etnocacerista” con respecto a la relación pueblo- ejército, basado en un etnonacionalismo que reivindica la estirpe ancestral cobriza de nuestra milicia histórica.
En 1989 funda la Logia Etnocacerista con un grupo de tenientes de su promoción, siendo apresado, procesado y despojado del mando de tropa por considerársele un teniente “excéntrico” y poco confiable para el Alto Mando. En 1992, al mando de soldados aguarunas, descubre 3 hitos perdidos en la Cordillera del Cóndor. Asciende a capitán y toma parte en las operaciones bélicas de 1995 durante la guerra fratricida con Ecuador. En 1997 asciende a Mayor y, luego de ingresar a la Escuela Superior de Guerra, es invitado en forma ilegal e ilegítima al retiro. Una vez en el retiro se desempeña como Oficial Mayor del Instituto Sanmartiniano del Perú e incursiona en la pesca del tiburón, terminando en un naufragio por el litoral norperuano. El 29 de octubre del 2000 comanda los contingentes reservistas en la primera rebelión etnocacerista estallada en el sur (Locumba), que contribuye decisivamente a la caída del triunvirato Montesinos-Fujimori-Cúpula Militar. Luego de deponer las armas ante el presidente Paniagua, es encarcelado con los demás rebeldes en el Real Felipe, de donde, por presión popular, son amnistiados por el Congreso.
Una vez amnistiado, se dedica a organizar políticamente a los reservistas peruanos (veteranos de la guerra con Ecuador y de la lucha contrasubversiva), en su gran mayoría desempleados y abandonados por el mismo Estado al cual sirvieron. En abril 2001, con un contingente de reservistas tacneños, se presenta en la línea fronteriza, logrando derribar una caseta de vigilancia chilena establecida en territorio peruano, lo cual le cuesta ser detenido por Seguridad de Estado (Tacna). Tres meses después publica el libro <em>Ejército Peruano: milenarismo, nacionalismo y etnocacerismo</em>, el cual sería más conocido como “Vademécum del Etnocacerismo”.
En diciembre de 2001 funda el periódico Ollanta, cuyo mensaje proselitista, contra todo pronóstico, logra tener una aceptación vertiginosa, alcanzando el mayor tiraje en la historia del periodismo peruano hasta ese momento (155 mil ejemplares). Serían los contingentes reservistas quienes se encargarían de la distribución a lo largo y ancho del país profundo. Ese mismo año se funda el Movimiento Nacionalista Peruano, pasando a ser el Ollanta su órgano oficial y el etnocacerismo su cimiento ideológico-militante.
En el 2003 se forja una alianza estratégica entre el movimiento agrococalero y el Etnocacerismo; el cual lanza la consigna: “Peruano, haz patria: ¡siembra coca!”, que provoca la ofensiva gubernamental contra el periódico y la militancia, prohibiéndose sus uniformes y allanando sus locales. Sin embargo, el Etnocacerismo logra nuevamente repercusión nacional, organizando batallones reservistas y escuelas etnonacionalistas en los valles cocaleros (ceja de selva), la sierra y costa sur, así como en los suburbios marginales de Lima.
El 1° de enero de 2005, al mando de un contingente de 500 reservistas, Antauro se rebela nuevamente contra el gobierno, alzándose en armas en la provincia de Andahuaylas (Apurímac), en donde luego de capturada la Comandancia Regional de Policía, exige la renuncia del presidente Toledo, la ruptura de la política económica neoliberal, el desconocimiento de la Constitución Fujimorista y el fusilamiento del alto mando castrense (vladigeneralato). Luego de cuatro días de combate, es capturado arteramente en medio de negociaciones con los delegados gubernamentales. Debelada sangrientamente esta segunda rebelión, es encarcelado juntamente con 161 de sus seguidores y es perseguida el resto de la militancia. El Etnocacerismo es declarado “fuera de la ley” bajo cargos oficiales de “rebeldes, asesinos y secuestradores” (sic).
Purgó prisión en una cárcel de máxima seguridad, en las afueras de Lima, desde donde siguió direccionando la nueva prensa etnocacerista (rebautizada como Antauro, ante la traición de su hermano Ollanta). El gobierno, a su vez, pasados casi 3 años “sin sentencia”, se negó a trasladarlo a Andahuaylas para su juzgamiento, temeroso de una tercera insurgencia popular que haga “peligrar” el Estado de Derecho “vladiconstitucionalizado”.
En el año 2009 Antauro Humala recibió una condena de 25 años. Esta condena fue revisada por la Corte Suprema del Perú en el 2011, reduciéndola a 19 años de prisión efectiva en la que fue aprobada. En febrero de 2015, un informe de la Dirección de Criminalística de la Policía Nacional del Perú (PNP) sobre los cuerpos de los 4 agentes del orden fallecidos en esta asonada, indican que los balazos que causaron su muerte vinieron de arriba y por detrás, mientras que el grupo insurgente de Antauro Humala estaba adelante. Finalmente, el 19 de agosto del 2022, el INPE ordenó su liberación tras haberse cumplido su pena, debido a que Antauro Humala se acogió al beneficio penitenciario por reducción de pena por días de estudio y trabajo, saliendo en libertad al día siguiente.
Actualmente, el Mayor Antauro Humala se encuentra liderando y organizando al Etnocacerismo como organización que obtenga la victoria electoral como paso indispensable para la salvación de la nación.

